PROCESO Servicios Educativos cumple 31 años el 18 de noviembre, fue creada en un contexto donde se violentaban los derechos sociales de los menos favorecidos, especialmente hombres y mujeres indígenas de tierras bajas, la discriminación y exclusión por el analfabetismo eran indignantes.

Tenemos la visión de desarrollar procesos educativos con actores indígenas y otros grupos sociales, fortaleciendo las capacidades de liderazgo para el ejercicio pleno de su ciudadanía, desde su visión de desarrollo con identidad y respeto a la casa grande, con propuestas que incidan en la reducción de la brecha social y de género en el marco de una interculturalidad con justicia social.

Su misión es contribuir a la construcción de una sociedad justa y solidaria que respeta y valora la diversidad en la que hombres y mujeres comparten derechos, deberes y saberes propios y universales que se orientan al logro de un desarrollo con identidad.

PROCESO centra su trabajo en las siguientes áreas de intervención; Educación para la Producción, Educación para los Derechos Humanos, Educación para la Gobernabilidad; áreas en las que se han desarrollado una serie de proyectos de diversa naturaleza en varias comunidades del oriente boliviano, beneficiando, en estos 31 años, a miles de mujeres, hombres, jóvenes y niños.

Entre los proyectos desarrollados podemos mencionar, la formación de Educadores Populares con capacidad de generar procesos educativos en sus contextos, formación de jóvenes líderes de barrios marginales, capacitación a maestros para la aplicación de la ley educativa boliviana, formación de mujeres indígenas para su empoderamiento político, social y económico, alfabetización a hombres y mujeres indígenas, Educación Técnica Productiva, formación política de mujeres en cargo, formación de facilitadores a nivel técnico que desarrollan diversos proyectos, fortalecimiento de organizaciones indígenas, así mismo, trabajos de investigación, etc., que han contribuido en el desarrollo de las comunidades de los indígenas de tierras bajas.

Reafirmamos nuestro compromiso para seguir trabajando en un marco de diálogo e inclusión, especialmente de los sectores menos favorecidos, los pueblos indígenas de tierras bajas con especial atención en las mujeres y las y los jóvenes.

Debemos agradecer en estos 31 años la confianza de nuestro aliados locales, las organizaciones indígenas; también a nuestros aliados de la cooperación: Pan Para el Mundo (PPM), LED Servicio de Liechtenstein para el Desarrollo, Zabalketa, Terre des Hommes (Apoyo a la niñez), Fons de Valencia per la Solidaritat, Gobierno Vasco a través de su Agencia Vasca de Cooperación al Desarrollo (AVCD), que sin su apoyo no sería posible dinamizar estos procesos que buscan construir sociedades más justa, inclusivas y humanas.

Y finalmente a todas las mujeres y hombres que son parte de la familia de PROCESO gracias por el compromiso demostrado en el trabajo, por la sensibilidad frente a situaciones de inequidad y la fuerza y energía para contribuir a construir una realidad en mejores condiciones para las familias de las comunidades con las cuales trabajamos.