DERECHO A LA SALUD ADECUADA, OPORTUNA E INCLUSIVA:

Salud Intercultural y Comunitaria

 

PROCESO promueve el ejercicio de los derechos en salud, apoyando a los Pueblos Indígenas de tierras bajas en el acceso a la salud Universal, con énfasis en la atención en salud con calidad y calidez de las mujeres y el menor de cinco años. A lo largo de nuestro trabajo, hemos acompañado el proceso de empoderamiento de las poblaciones indígena en su participación activa como beneficiarios y tomadores de decisión de su salud, preservando los principios de interculturalidad e integralidad en sus formas de vida.

  • Desarrollamos la Interculturalidad en Salud basada en la cosmovisión Indígena de tierras bajas como fortalecimiento a la Medicina Tradicional y la promoción de la Salud en complementariedad con la medicina académica, para la construcción de un sistema de salud incluyente, eficaz y oportuno.
  • Incidimos en la participación y organización de las comunidades indígenas en la Gestión Participativa Local y Municipal en el marco de la política sanitaria SAFCI.
  • Promovemos el manejo de los Recursos Naturales de forma sostenible para la aplicación de la Medicina Tradicional
  • Promovemos la investigación para la transformación y optimización de los recursos naturales para fines preventivos y terapéuticos en la promoción de la salud y tratamiento de las enfermedades en especial de la mujer y el menor de cinco años.
  • Desarrollamos capacidades locales para la elaboración de medicamentos de Medicina Tradicional en laboratorios artesanales según normas Nacionales de Salud.
  • Elaboramos propuestas de desarrollo Comunitario en el marco de la Salud Comunitaria con especialidad en medicina tradicional y énfasis en la salud materna y neonatal.
  • Promovemos la organización productiva comunitaria y desarrollo de capacidades (formación académica, infraestructura, equipamientos e insumos) en la implementación de proyectos productivos comunitarios en el ámbito de la salud.

Salud integral infantil

 

Desde el año 2002, venimos trabajando junto a niñas y niños de los pueblos indígenas de tierras bajas de Bolivia, en distintos programas integrales que han contribuido al ejercicio del Derecho a salud. En nuestra experiencia institucional, el año 2003 en el marco del proyecto de alfabetización Bilingüe en Moxos, incorporamos un componente de Desarrollo Infantil Integral para mejorar la relación progenitor – descendencia en beneficio del desarrollo de salud integral de los niños menores de 5 años y operar un sistema escrito de control familiar basado en el control de la nutrición, vacunas y desarrollo infantil integral que el sistema nacional de salud había adoptado formalmente.

 

En este ámbito, nuestras acciones estuvieron dirigidas a mejorar los niveles de desnutrición y desarrollo psicosocial por bajo peso a más de 4.000 niñas y niños menores de 5 años en los municipios de Trinidad, San Javier, San Ignacio de Moxos, Loreto y San Andrés, gracias al apoyo de UNICEF.

 

De la misma manera el año 2007 ante la convocatoria de Socios para el Desarrollo y con el respaldo de los resultados logrados en la experiencia del Beni, implementamos el proyecto de Atención Indirecta al Desarrollo Infantil de niños y niñas menores de 5 años en los Municipios de Concepción y Lomerío, Provincia Ñuflo de Chávez.

 

El proyecto se propuso incrementar la conciencia y responsabilidad de padres de familia de comunidades y disminuir los niveles de riesgo de enfermedades prevalentes y contribuir al desarrollo integral de los niños y niñas a través de la capacitación de padres y madres de familia, autoridades y responsables de salud y educación de las comunidades. Pretendía también crear una Red de atención a los niños y trasladar competencias para ello a las instituciones responsables de los municipios. El proyecto fue ejecutado en convenio con las Centrales Indígenas de la zona.

Emergencia

 

Para enfrentar la situación de emergencia a causa de uno de los desastres ecológicos más graves de la última década, como PROCESO Servicios Educativos implementamos el proyecto de Atención a familias afectadas por incendios y sequía en comunidades indígenas de los municipios de San Ignacio, Roboré, San Javier y San José del Departamento de Santa Cruz.

Para ello, se desarrollaron tres acciones claves que contribuyeron a superar esta adversidad:

1.- Apoyo con suministros por la emergencia: Si bien algunas organizaciones y especialmente la sociedad civil se solidarizaron con hombres, mujeres y niños afectados con los incendios y sequía, resultó importante apoyar con soluciones más permanentes, como es el caso del agua facilitado tanques de 3500 litros para almacenar el agua de las cisternas, para que dure un tiempo prudente hasta que la cisterna regrese.

De la misma manera, a solicitud de la OICH con sus centrales Indígenas, se solicitó priorizar la compra de alimentos no perecederos y ya no así de medicamentos que estaban siendo entregados por la gobernación a través de sus brigadas médicas, habiendo logrado entregar bajo actas 827 bolsas de alimento a familias afectadas de 57 comunidades de los municipios de San José, Roboré, San Ignacio y San Javier. Finalmente, también se logró suministrar 252 kilos de leche en polvo, la que benefició a más de 76 madres de familia que estaban dando pecho a niñas y niños de 0 a 2 años. Esto con el fin de asegurar la alimentación de los niños y niñas y completar la ayuda de donaciones de la sociedad civil que están concentrados en arroz, aceite, fideo, azúcar y harina.

 

2.- Campañas de sensibilización y reforestación organizadas por las y los jóvenes líderes Chiquitanos: Se logró consolidar equipos de jóvenes, que TdH apoyó en un proyecto anterior, como promotores lúdicos de apoyo a la emergencia.

Alrededor de 2315 plantines de especies nativas frutales y maderables (Mandarina, Lima, Guapurú, Copoazú, Guanabana, Canela, Almendra Chiquitana, Tamarindo, roble, chuchi y tajibo), fueron plantados en 45 comunidades por mujeres y hombres, adultos, jóvenes y niños, coadyuvando no solo a la reforestación sino a la seguridad alimentaria de las comunidades. Esta acción incidió en la toma de conciencia del cuidado del medio ambiente, valoración y recuperación de los medios de vida tanto en adultos, jóvenes y principalmente niños y niñas.

3.- Apoyo psicosocial a las y los niños víctimas de incendio: La Atención psicosocial a niñas y niños fueron priorizadas en las comunidades y viviendas donde el fuego llegó y resultaron evacuadas por la amenaza de los incendios. Así, 128 promotores lúdicos fueron capacitados en el manejo de herramientas didácticas, quienes ejecutaron actividades con al menos 1006 niñas y niños escolares y preescolares de comunidades para el apoyo psicosocial y educación ambiental. Asimismo, desarrollaron las campañas de sensibilización en Unidades educativas de las comunidades y por otro lado realizaron la reforestación con la participación de mujeres, hombres adultos, jóvenes y niños.

4.-Atención de la emergencia por incendios en salud: En coordinación con la Unidad de Emergencia de la Gobernación de Santa Cruz, se capacitó a prestadores de salud comunitarios en el uso de un botiquín de emergencia que responda a las necesidades de salud ocasionadas principalmente por desnutrición, deshidratación y exposición al fuego, priorizando a la población infantil. Para ello, se diseñó un flujograma de atención de emergencia en salud al que puedan acceder con facilidad las familias indígenas.